Algunos recursos naturales pueden
reproducirse dentro de un par de años o décadas.
Estos se llaman recursos renovables. Los árboles
son un ejemplo de un recurso renovable. Aceites,
minerales y suelos toman cientos, miles y quizás
millones de años para ser hechos. Estas se
llaman recursos no renovables.
Es muy importante que usemos sabiamente
los recursos renovables y no renovables. Si un recurso
es usado y luego desechado, eventualmente ese recurso
se vuelve muy escaso. Cuando el recurso disminuye,
el precio de es recurso se incrementará. Aquellos
productos que son hechos, usando ese recurso también
incrementarán de precio.
Algunas veces los recursos se
vuelven tan raros que ya no pueden usarse. En esos
casos, los recursos substitutos pueden ser usados,
lo que podría crear un producto de baja calidad,
o uno que es muy caro. Si no hay formas de usar substitutos,
algunos productos no podrán fabricarse más.
El uso sabio de recursos incluye
no desechar productos que pueden ser re-usados o
reciclados. Cuando estos productos se re-usan o se
reciclan, mantienen la disponibilidad del recurso,
ayudan a usar menos espacio en el terreno de desechos,
y usan menos energía.s.