La fuente original de casi toda la energía en
el ecosistema es el sol. Toda la energía que el
sol libera no alcanza la Tierra. Una millonésima
parte de la energía que el sol deja salir alcanza
a la Tierra. De la energía que alcanza a la Tierra,
un poco menos del 34 por ciento es reflejado de nuevo
hacia el espacio por medio de las nubes. La Tierra refleja
por sí misma otro 66 por ciento de nuevo hacia
el espacio. Menos de uno por ciento del total de la energía
que alcanza la Tierra es usado por las plantas para el
proceso de fotosíntesis. Las plantas son muchas
veces llamadas productoras, porque tienen la habilidad
de producir su propia comida con la ayuda de la energía
solar.
Cuando los científicos discuten sobre la energía,
generalmente se refieren a las Leyes de Termodinámica.
La primera ley de termodinámica dice que la energía
no puede ser creada o destruida. La segunda ley dice
que la energía es constantemente convertida de
alta calidad a baja calidad. La energía de alta
calidad es capaz de llevar a cabo una gran cantidad de
trabajo, mientras que la energía de baja calidad
es capaz de producir menos trabajo. Los científicos
saben que la energía siempre cambia de alta a
baja calidad cuando se lleva a cabo un determinado trabajo.
Durante el cambio, parte de la energía se pierde
en forma de calor. La cantidad de energía que
se pierde en forma de calor es muchas veces un 90 por
ciento del total de energía involucrada en la
actividad.
|


|
Poniendo todo esto junto en un ejemplo, si tenemos 1,000,000
de unidades de energía solar que van a alcanzar
la Tierra, uno por ciento o sea 10,000 unidades estarán
disponibles para ser usada por las plantas. De esas 10,000
unidades, las plantas perderán 90 por ciento,
o sea 9,000 unidades, en forma de calor.
Si un animal se comiera las plantas, éste recibirá únicamente
1,000 unidades de energía. Esos animales son llamados consumidores
primarios porque ellos no pueden producir su
propia comida. Vacas y ovejas son ejemplos de consumidores
primarios. Si otro animal se come a la vaca o la oveja, éste
recibirá solamente 100 unidades de energía,
siendo que la vaca u oveja perderá 900 unidades
como calor. Los animales que se comen a otros animales
son llamados consumidores secundarios.
Los científicos creen que cuatro o cinco de estas
transformaciones de energía son las únicas
posibles, antes de que la cantidad de energía
transferida se haga tan pequeña, que ya no pueda
sostener una vida.
Escrito por Dr. Nicholas Smith-Sebasto