Cuidado Después de Plantar
Materia
Orgánica: La materia orgánica proporciona muchos
beneficios. Ayuda a que el jardín se vea bonito, ayuda a
conservar la humedad, retraza el crecimiento de malas hierbas y
regula la temperatura del suelo. Hay una gran variedad de materiales
que se pueden usar como materia orgánica. Por ejemplo, corteza,
pasto seco, residuos de varios tipos. La materia orgánica
no se debe aplicar cerca o junto a la corona de la planta, para
evitar problemas de coronas en la raíz. Deje que entre aire
entre la materia orgánica y la corona de la planta.
A las plantas perennes o permanentes nuevas se les aplica alrededor
de 2 pulgadas de materia orgánica. Materia orgánica
adicional se agrega anualmente, de acuerdo a las necesidades de
manera que la profundidad de siembra no pase de 2 pulgadas. Agregue
materia orgánica en primavera, cuando los suelos han descongelado
o se hayan calentado. La mayoría de plantas perennes no necesitan
materia orgánica en invierno si se han preparado apropiadamente
y el suelo tiene buen drenaje. La excepción, son plantas
perennes que se han transplantado a finales de otoño. Si
esto pasa, una aplicación de 3 a 4 pulgadas de materia orgánica
compuesta de paja, o pedazos de madera (astillas), después
de que el suelo se haya congelado, ayuda a evitar el daño
por heladas.
Riego: El riego es una parte vital para ayudar
a las nuevas plantas perennes a establecerse en el jardín.
Riegue las plantas (hasta casi inundarlas) luego de haberlas plantado
y luego revise regularmente para evitar que se sequen. La aplicación
de materia orgánica ayuda a reducir la frecuencia de riegos.
La regla que sigue siendo aceptada generalmente, es una pulgada
de agua (de riego) por semana. Los riegos menos frecuentes, pero
más profundos estimulan para que las raíces de las
plantas profundicen y como resultado resisten mejor condiciones
de sequía.
La forma más común y eficiente de regar plantas perennes
es usar mangueras mojadoras (regadoras). Muchos horticultores en
los Estados Unidos, ponen la manguera en el suelo y la colocan como
si fuera una culebra y la dejan durante el verano. Cuando necesitan
regar, conectan la manguera a una fuente de agua y la activan. Para
que no se mire la manguera, se entierra un poco en la tierra.
Fertilización:
La mayoría de plantas perennes no necesitan mucho fertilizante
si el suelo se ha preparado adecuadamente. Muchas plantas perennes
sobre fertilizadas producirán muchas, pero pocas y blandas
flores. Muchas veces las flores de las plantas perennes se enrollan
o se abren cuando se aplica demasiado fertilizante.
Como regla general, y a menos que un examen de suelos lo indique,
las plantas perennes se benefician con una libra de Nitrógeno
por cada 1000 pies cuadrados. Fertilizantes granulados con una formula
12-12-12 (triple doce), 10-10-10 (triple diez), 5-10-5 o similar
son suficientes.
Control de Malas Yerbas: Las malas yerbas que
aparecen en huertos de plantas perennes son mejor controladas con
limpias superficiales. Si las malas yerbas son perennes por naturaleza,
se necesitan un control inmediato para que no se propaguen demasiado.
Las limpias son claves, o se puede hacer una aplicación selectiva
y dirigida de glyophosphate (Round-up) a las malas yerbas. Use una
brocha de esponja para hacer las aplicaciones, de esta manera se
evita dañar a las plantas perennes alrededor de las malas
hierbas.
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