Compartiendo: Desarrollo y Sugerencias
Una experiencia satisfactoria para los padres es ver que sus hijos manejan
las etapas de desarrollo. Desarrollar el hábito de compartir con
los demás es uno de los más importantes. Un niño
que decide no compartir crea confusión e interrupción en
otros niños y en las personas que lo cuidan.
Las investigaciones definen que el arte de compartir consta de 3 partes:
el objeto o cosa, la acción de dar y la acción de recibir.
En la realidad, este proceso no necesariamente incluye la acción
de recibir de vuelta cuando, por ejemplo, los objetos son galletas o dulces.
El éxito con niños pequeños depende de la disponibilidad
de ellos, del número de objetos disponibles para compartir y del
involucramiento de los adultos.
Disponibilidad
Los niños empiezan a imitar el hábito de compartir, cuando
los niños observan a los adultos devolverles objetos que les pertenecen
a ellos (los niños.) Este gesto se desarrolla en la infancia y
continua siendo la base para otras acciones que involucran compartir.
Tan pronto como los niños tienen entre 18 y 24 meses de edad,
compartir se convierte en un acto intencional, conforme más aprenden
acerca de ellos mismos, más dispuestos estarán a ayudar
a otros.
Entre 4 y 5 años de edad, el niño entiende y reconoce los
deseos y necesidades de otros. El niño desarrolla también
un sentido de propiedad que lo hace sentirse más en control y estar
más dispuesto a prestar sus pertenencias. Las niñas generalmente
comparten con amigos(as) más fácilmente que con sus familiares.
Esto no sucede con los niños varones.
Condiciones
Cuando los niños tienen abundancia, ellos hacen el esfuerzo de
compartir. Su oportunidad de compartir no representa ninguna amenaza.
Ayude a estructurar el hábito de compartir planeando actividades
que incluyan y promuevan la cooperación. Rompecabezas, cubos, bloques,
juegos de construcción, varios juguetes de la misma clase, ropa,
sombreros, zapatos, pedazos grandes de papel para crear un dibujo en grupo,
son excelentes actividades que estimulan hablarse entre niños mientras
ellos juegan. Libros, son otra sugerencia para compartir. Compartiendo
por medio de una historia proporciona un buen ejemplo para los niños.
Muchos libros contienen ejemplos dentro de la historia. Libros como "¡Mine!
A Sesame Street Book About Sharing" escrito por L. Hayward; el libro
"Mine, Yours, Ours" escrito por B. Albert Jr. and L. Axeman
(Henderson, 1991, Working Mother), y el libro "Mine's the Best"
escrito por C. Bonsall, enfocan la atención en al hábito
de compartir. Usar una historia es menos amenazante para un niño,
a quien se le podría calificar de portarse inadecuadamente.
Involucramiento de los adultos
Desarrolle el hábito de compartir como una necesidad. Ambientes
que requieren compartir, proveerán a los niños oportunidades
de respetar las necesidades de otros.
Evite la tentación de mostrar favoritismo. Los niños son
muy ágiles para detectar si no están siendo tratados igual.
Confié en que sus niños van a compartir. Ellos estarán
mas dispuestos a compartir si ven que usted también comparte con
ellos.
Respalde el comportamiento positivo. Compartir es una habilidad que se
aprende para toda la vida.
Referencia: "Sharing patterns: How they develop in young Children."
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