Manejando amenazas a la hora de comer
!Pero ayer te gustaban las zanahorias!
Nosotros queremos que nuestros niños coman bien y que desarrollen
buenos hábitos. Nosotros sabemos que comer ayuda mucho más
que simplemente hacer crecer el cuerpo. A toda edad, comer debería
ser una experiencia placentera, una experiencia en la que tantos niños
como adultos se deleiten. Pero ésta puede ser una experiencia frustrante
cuando a sus niños no les gusta la comida y no muestran su mejor
comportamiento en la mesa para pedir más comida.
Aquí tiene algunas sugerencias que usted puede probar cuando sus
niños rechazan comer, o cuando no quieren probar nuevos platillos,
o cuando solo comen una o dos comidas en varios días.
- No los obligue a comer si ellos no tienen hambre. Quizá su
niño este pasando por un período de crecimiento y no tenga
hambre. Además cuando los niños son demasiado activos,
o cuando ellos están enfermos, o si están preocupados
por algo, ellos quizá no tienen hambre.
- No use comida como recompensa. No diga cosas como: "Cómete
tus vegetales o tú no tendrás postre." Frases como
ésta dan la impresión de que el postre es más importante
que los vegetales. Evite usar la comida como recompensa o castigo. Sirva
el postre casualmente como parte de la comida.
- Deje un intervalo de dos horas entre meriendas y comidas. Si los niños
comen meriendan muy cerca de la hora de comer, ellos no tendrán
hambre.
- Empiece con porciones pequeñas. Los niños se desalientan
fácilmente con porciones de adultos. Pruebe la regla de un bocado.
Pídale a sus niños que prueben un bocado de cada comida.
- No se olvide de la variedad. Sirva una variedad de frutas, vegetales,
leche, carne, queso, cereales, panes y postres. Para hacerlo más
interesante, sirva la carne cortada en tiras, o corte los vegetales
y frutas como anillos.
- Ofrezca alternativas. Ayude a que sus niños se sientan independientes
y en control ofreciéndoles opciones cuando sea posible. Por ejemplo,
pregúntele a su niño: ¿Quieres guisantes o bróculi
para el almuerzo?
- Permita que sus niños ayuden con la comida. Ellos estarán
más dispuestos a probar comidas que ellos ayudaron a seleccionar,
limpiar o preparar.
- Esté consciente de lo que les gusta y lo que no les gusta a
sus niños. A los niños les gustan comidas brillantes,
llenas de color, o crujientes que no estén calientes o que piquen
demasiado. Otros niños prefieren comidas sencillas en lugar de
platos combinados. A algunos niños les gusta tener comidas separadas
en sus platos. Ellos quizá no quieran comer una comida que esté
mezclada con otra comida. También, es muy común que los
niños quieran comer la comida de sus platos, antes de comer cualquier
otra comida.
- Reconozca que muchos niños tienen batallas contra la comida.
Ellos quieren comer solamente una o dos comidas por días y nada
más. Trate de no hacer problema con estos tipos de comportamiento
frustrante pero normal. Espere un par de días y para entonces
sus niños probablemente estarán comiendo una variedad
de comidas otra vez.
- Dé un buen ejemplo. Los niños son grandes imitadores.
Ellos miran lo que los adultos hacemos. Si nosotros rechazamos ciertas
comidas, ellos también serán más selectivos acerca
de lo que quieren comer.
Preparado por Donna Kaufmann, Educadora de Extensión,
Nutrición y Bienestar.
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