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Los pájaros y ardillas tratarán de
comerse las semillas antes que maduren. Cubre las
cabezas de las flores con panti-medias para mantenerlos
alejados. La campanilla morada y frijol de guía
crecerán sobre el tallo de los girasoles.
Cosecha las semillas cuando la parte posterior de
la cabeza está de color café y seca;
la mayoría de los pétalos amarillos
se habrán secado y caído; las semillas
son infladas y la cobertura de las semillas son rayas
de color blanco y negro. Corta el tallo principal
aproximadamente un pie debajo de la cabeza de la
flor antes de que las semillas empiecen a soltarse
y quebrarse en pedazos. Frota las semillas sueltas
con tu mano, luego sécalas y guárdalas
para usarlas en el futuro.
Las semillas de girasol pueden tostarse (haz esto
con un adulto.) Ellas tienen un sabor parecido a
las nueces. Para tostar las semillas de girasol,
cubre las semillas con agua hirviendo y déjalas
remojar por cinco minutos. Desagua y seca las semillas.
Extiéndelas en una capa muy delgada sobre
una cazuela no tan profunda. Riégalas con
sal y hornéalas a 350–375°F por
15 ó 20 minutos, revolviendo ocasionalmente.
Si deseas, añade dos cucharaditas de mantequilla
derretida o aceite por cada libra de semillas. Sécalas
en toallas de papel.
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