Mezclas de Tierra

Hay tres claves a tener en cuenta en lo que respecta a la tierra para recipientes. Deberá tener buen drenaje, buena aireación (poros grandes) y capacidad para retener una cantidad suficiente de agua para asegurar el crecimiento adecuado de la planta.

Por esta razón, la tierra para recipientes debe modificarse para que cuente con estos elementos esenciales.

Las mezclas para recipientes se encuentran disponibles bajo diferentes nombres comerciales y, en general, se las conoce como mezclas "sin tierra". Estas mezclas están compuestas por dos partes: una parte mineral y una parte orgánica. La parte mineral puede ser vermiculita, perlita, arena para la construcción, piedra pómez o cualquier combinación de las mismas. La parte orgánica puede ser turba, corteza de abeto, corteza de pino o cualquier combinación de las mismas. Las mezclas sin tierra ofrecen las condiciones ideales para el desarrollo de raíces sanas. En lo que respecta al riego y a la fertilización, hay que tomar algunas medidas especiales.

Si prefiere utilizar una mezcla que tenga algún componente del suelo, podrá hacer una mezcla 1:1:1 tradicional. Mezcle una parte de tierra buena, una parte de musgo de pantano y una parte de perlita o arena gruesa para construcción. Las mezclas a base de tierra demandan menos cuidados en lo que respecta a la humedad y a la fertilización.

Para que quede lugar para el agua, el recipiente no deberá rellenarse con tierra hasta el borde. Lo ideal, es dejar más o menos una pulgada de espacio entre el borde del recipiente y la tierra.