Fertilización
El riego y la fertilización adecuada son esenciales para lograr que las plantas en recipientes se vean de la mejor manera posible.
Como consecuencia del riego frecuente, el suelo pierde nutrientes enseguida y es necesario reemplazarlos. Esto es imprescindible cuando se utiliza una mezcla de tierra.
Los fertilizantes líquidos aportan los nutrientes necesarios. El concentrado líquido, o el polvo seco, se mezcla con agua y la aplicación del fertilizante puede hacerse mientras se riega la planta.
Se sugiere utilizar una solución nutritiva diluida y fertilizar cada dos riegos.
Otra forma común de fertilizar plantas en recipientes es mediante el uso de fertilizantes de liberación lenta. Se venden bajo una amplia gama de marcas comerciales. Su aspecto es el de pequeñas cuentas. Funcionan liberando nutrientes cada vez que se aplica agua. Aportan nutrientes durante períodos de tiempo diferentes. Por ejemplo, algunas cada tres meses, otras cada seis meses y otras cada año. La formulación de tres meses es suficiente para las plantas cultivadas en recipientes. En general, se aplican sobre la superficie de la tierra en cantidades que dependen del tamaño del recipiente.
